En el misterio “La oración de Cristo en el Huerto de Getsemaní” aparece postrado de rodillas orando al Padre y un Ángel se aparece en un olivo portando un cáliz.
Ambos son obra del escultor onubense Antonio León Ortega montado en andas doradas barroca.
En el segundo paso, la Virgen del Rosario, de autor desconocido, tallada en madera de cedro, fue restaurada en el año 1945 por los imagineros sevillanos Herrera y Feria.
La Virgen es llevada en andas plateadas. Posee camarín propio construido en el año 1792.